Los dragones poseen dos formas principales. La primera, su forma original o forma de dragón, es la que se asemeja más al concepto de dragón occidental que todos conocemos. Sus cuerpos están cubiertos de escamas duras como el diamante, cuya coloración resulta muy variopinta (verdes, rojos, azules, metalizados, manchas, rayas, patrones moteados...) y recuerda a menudo a los brillos y los colores de las gemas preciosas. No obstante, detrás de la belleza inicial de cualquier dragón se esconde una fuerza destructiva y letal. Sus largas garras superan el filo de cualquier espada, sus colas pesadas tienen músculos fuertes capaces de derribar un edificio; y sus ojos brillantes pueden ver en la oscuridad. Algunos dragones incluso poseen estructuras óseas, tales como placas o púas repartidas por las diferentes zonas de su anatomía.
La segunda, su forma "humana", la cual aprendieron a utilizar durante la Era Antigua para relacionarse con los humanos sin que su verdadera forma hiciera les hiciera entrar en pánico. Dicha habilidad les resultó especialmente útil después de la Guerra del Despertar, ya que no sólo podían mimetizarse entre los humanos y poder moverse más cómodamente entre ellos, sino que terminaron también por copiar su forma de vida, sus costumbres sociales, sus hogares... Y en base a eso erigieron su nueva civilización. No obstante, a pesar de que su transformación es bastante convincente, siempre queda algún que otro vestigio que manifiesta su naturaleza dracónica. A éstas particularidades se las conoce como "rasgos dracónicos", y son algo que todo dragón posee como parte de sí mismo en forma humana.
A día de hoy, los dragones que viven en las capitales prefieren pasar los días en forma humana, y sólo se transforman cuando les es necesario. Incluso hay quienes consideran rudo o desconsiderado transformarse en dragón en plena ciudad, especialmente si consideramos la destrucción provocada en el proceso debido a la falta de espacio. Otros dragones, los que viven en zonas más apartadas o mantienen sus viejas costumbres de vida, ven la forma humana como algo deshonroso aunque necesario, y contrariamente a los dragones de la capital, prefieren mantener su verdadera forma siempre que les sea posible.
Características principales:
- Temperatura corporal elevada, en forma humana ronda los 40ºC. Por este, entre otros motivos, prefieran las atmósferas calientes o tórridas.
- Los dragones poseen dos nombres: Su nombre real es largo e impronunciable en cualquier idioma que no sea el dracónico. Por este motivo, suelen presentarse en sociedad con un segundo nombre, abreviando los sonidos para que los humanos puedan pronunciarlo. Algunos dragones añaden también títulos o pseudónimos, para destacar sus logros, o simplemente para alardear ante los demás.
- Los rasgos dracónicos se manifiestan en su forma humana en forma de escamas cubriendo la piel de alguna zona del cuerpo, colores antinaturales de ojos y pelo, formas extrañas en las orejas o el rostro, dientes afilados o, incluso, cuernos en la cabeza. Cada dragón tiene uno o varios rasgos dracónicos propios de su forma original.
- En su forma de dragón pueden volar, ya que la mayoría de los dragones tienen alas y al menos un par de extremidades provistas de garras.
- Son ignífugos en cualquiera de sus dos formas.
- Gracias a la mente colmena de la Red Dracónica Imperial, los dragones poseen cierto nivel de telepatía con sus congéneres. Pueden "desconectarse" de la red si lo desean, pero suele ser un acto cuestionable de cara a la sociedad. Además, los dragones están tan integrados en la Red que ya básicamente dependen de ella, hasta tal punto que un dragón que pase un tiempo prolongado fuera de la Red se vuelve literalmente loco debido a la sensación de aislamiento.
- Son ovíparos, es decir, se reproducen por huevos. O al menos así lo hacían hasta que la infertilidad asoló a la población dracónica durante el último siglo. El apareamiento y la puesta de huevos sólo podía realizarse en forma de dragón. Estos huevos solían ser grandes, ovalados y brillantes como piedras preciosas; por lo que fueron muy codiciados en la Era Antigua. Actualmente todos los huevos de dragón salen vacíos o con embriones muertos.
- En general son una raza orgullosa, tendente a pecar de vanidosa y caprichosa. Son plenamente conscientes del poder que poseen, y no temen demostrarlo ante los que lo pongan en duda. Los dragones también poseen una naturaleza obsesiva, que a menudo se traduce en comportamientos avariciosos, paranoicos o coleccionistas; de ahí que a menudo muchos de ellos recauden y guarden tesoros muy variopintos que protegen recelosamente.
- Son muy sensibles a la belleza en sus diversas formas: arte, poesía, música... Incluso la guerra y la crueldad pueden resultarles hermosas. Hacia qué lado desarrolle cada dragón dicha sensibilidad, vendrá dado por su alineamiento.
- Su sangre a menudo se utiliza para potenciar habilidades mágicas en otros seres.
Debilidades
- El frío les vuelve lentos y socava rápidamente su sistema. Les cuesta escupir fuego y mantener el calor, por lo que pueden llegar a morir de hipotermia. El frío intenso y los efectos de la congelación resultan letales para los dragones.
- El drocarium es el único material capaz de atravesar las duras escamas de los dragones, y les provoca terribles quemaduras cuando éste les roza la piel. Una vez éste entra en sus sistema, se convierte en un terrible veneno que les debilita hasta el punto de impedir por completo su transformación. Por este motivo los dragones no pueden regenerar las heridas provocadas por el drocarium, les lleva mucho tiempo recuperarse de las mismas, motivo por el cual son las únicas que les dejan cicatriz.
- La belladona les nubla el juicio, les atonta y provoca que su mente no pueda mantenerse unida a la Red. Una dosis lo suficientemente concentrada puede dejarlos paralizados o inconscientes durante un buen rato, llegando incluso a provocarles alucinaciones. Las dosis altas les provoca una intoxicación que los hace enfermar, pudiendo llegar a ser mortal si no se les suministra un antídoto.
- En forma humana carecen de la protección natural de sus escamas, así que se ven obligados a vestir armaduras.
- Son anacrónicos, tienen una forma de pensar y de vivir totalmente medievales, por lo que no entienden la tecnología moderna ni ven con buenos ojos el progreso por miedo a posibles sublevaciones y a otra posible Purga. En cualquier caso, y a pesar de ser unos artistas de lo más esmerados, los dragones carecen de la creatividad necesaria para desarrollar inventos tecnológicos por sí mismos, motivo por el cual dependen también tanto de los humanos para que su sociedad funcione.
Atributos Dracónicos
- Mejora de Característica: ¿?
- Edad: ¿?
- Tamaño en forma Humana: Entre 5 y 6 pies de altura, normalmente relacionada con su altura dracónica (los dragones más pequeños miden menos en forma humana).
- Transformación regenerada: Los dragones curan sus heridas cada vez que pasan de forma humana a forma de dragón y viceversa.
- Visión en la oscuridad: Ignoran penalizadores en condiciones de oscuridad o penumbra.
- Tamaño en forma de Dragón: ¿?
- Velocidad: 30 pies caminando en forma humana.
- Ataque de Aliento: Fuego, sólo en forma de dragón.
- Alineamiento: Cualquiera. Los leales a la Reina Madre presentan alineación Legan Maligna.
- Resistencia al Daño: Fuego.
- Idiomas: Taloniense (común), Dracónico.
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